Edición Especial nació en un pequeño barrio de Ciudad de México a finales de los años 80. Los fundadores del grupo, Manuel García, Julio Ramírez y Antonio Morales, amigos desde la infancia, compartían una pasión inquebrantable por la música. Inspirados por los sonidos del rock, la cumbia y los ritmos latinos tradicionales, decidieron llevar sus talentos al siguiente nivel formando una banda.
El trío comenzó a tocar en fiestas locales, ganando rápidamente popularidad gracias a su energía en el escenario y su capacidad para mezclar géneros diversos. En 1990 se unieron al grupo los hermanos Juan y Carlos Fernández, quienes aportaron un toque único con sus habilidades en el teclado y la percusión. Esta incorporación marcó el verdadero inicio de Edición Especial como una banda consolidada.
En 1995, Edición Especial lanzó su primer álbum titulado “Latidos en el Alma”, que incluía éxitos como “Noche de Estrellas” y “Corazón de Fuego”. La crítica recibió el álbum con entusiasmo, alabando su innovadora mezcla de ritmos y su frescura. Al año siguiente, fueron invitados a participar en festivales internacionales, lo que les permitió expandir su audiencia a nivel global.
Con el cambio de milenio, Edición Especial decidió ampliar aún más su horizonte musical. Incorporaron elementos de música electrónica y hip hop, creando un sonido vanguardista que marcó su segundo álbum, “Horizontes”, lanzado en 2002. Canciones como “Ecos del Futuro”
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Me vieron pasar dicen que con mucha viada, topes no respete buena suspensión cargaba en el rancho la poma mucha gente me apoyaba y en el divisadero que agusto me la llevaba, me decían reídelillo como el pocho me ubicaban, el señor del sombrero era con quien me cuadraba, los tiempos del virus dejo muy buenas hazañas, bandera de vicente era la que navegaba
pero llegan problemas de esos que nunca se arreglan
la 5.7 dicen que hizo mucha leña algunos ofendidos que la envidia los rodea
los perros sin cadena que no tienen muy buena escuela
pendiente de los raídos ningún detalle pasaba temían federales porque agallas le sobraban un giro de primera que en el ruedo se quedaba y en tierra de los güeros también les dejo su marca
un cañejote negro entre los cerros se escuchaba
decían hay viene el pocho y las paredes retumbaban
péguenle a la tambora cuando reidel se enfiestaba se ponían los chalecos por si algo se presentaba
y no les di el gusto de arrebatarme la vida
pues me la quite solo que sorpresa ¿quien diría?
ya estoy junto a mi padre y junto a mi princesita
esa que fue mi esposa y que fue el amor de mi vida
(Gracias a Omar García por esta letra)