Alma de diamante
Ven a mí
con tu dulce luz
alma de diamante.
Y aunque el sol
se nuble después
sos alma de diamante.
Cielo o piel
silencio o verdad
sos alma de diamante.
Por eso ven así
con la humanidad
alma de diamante.
Aunque tu corazón re-circule
siga de paso o venga
pretenda volar con las manos
sueñe despierto o duerma,
o beba el elixir
de la eternidad
sos alma de diamante, alma de diamante.
Bien aquí o en el más allá
sos alma de diamante.
Y aunque este mismo sol se nuble después
sos alma de diamante
alma de diamante.