Cuco Sánchez, cuyo nombre completo era José del Refugio Sánchez Saldaña, nació el 3 de mayo de 1921 en Altamira, Tamaulipas, México. Desde muy joven, mostró un talento innato para la música y una pasión desbordante por los géneros tradicionales mexicanos que moldearon su identidad artística.
José del Refugio, apodado cariñosamente Cuco, creció en un entorno humilde, rodeado de historias y corridos que resonaban en las calles de su pueblo. A pesar de las dificultades económicas, encontró consuelo y felicidad en la música, influenciado por los cantos de su madre y las serenatas que se escuchaban a lo lejos. Fue durante su infancia que Cuco comenzó a escribir sus primeras canciones, expresando en ellas la vida cotidiana y las emociones del pueblo mexicano.
A principios de los años 40, Cuco Sánchez se trasladó a la Ciudad de México en busca de oportunidades. A los 19 años, su talento ya era innegable y rápidamente comenzó a ganar reconocimiento en los círculos musicales. Su gran habilidad para componer y su voz profunda y emotiva cautivaron tanto al público como a otros músicos.
En 1942, Cuco Sánchez logró su primer gran éxito con la canción El mil amores. Este tema no solo se convirtió en un éxito en las radios mexicanas, sino que también catapultó su carrera a nivel internacional. Otros éxitos tempranos incluyen Anoche estuve llorando y Fallaste corazón, canciones que se convirtieron en
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Grintenme piedras del campo
Soy como el viento que corre
alrededor de este mundo;
anda entre muchos placeres,
anda entre muchos placeres,
pero no es suyo ninguno.
Soy como pájaro en jaula,
preso y hundido en tu amor
y aunque la jaula sea de oro,
y aunque la jaula sea de oro,
no deja de ser prisión.
Háblenme montes y valles,
grítenme piedras del campo;
cuándo habían visto en la vida,
querer como estoy queriendo,
llorar como estoy llorando,
morir como estoy muriendo.
A veces me siento un sol
y el mundo me importa nada;
luego despierto y me río,
luego despierto y me río;
soy mucho menos que nada.
En fin soy en este mundo
como la pluma en el aire;
sin rumbo voy por la vida,
sin rumbo voy por la vida
y de eso tu eres culpable.
Háblenme montes y valles...