Portishead, una banda que ha dejado una marca indeleble en el paisaje musical, fue formada en 1991 en Bristol, Inglaterra. Con una mezcla única de sonidos electrónicos, hip-hop, y jazz, esta banda se convirtió en uno de los grandes nombres del trip-hop, un subgénero que tuvo su auge en los años 90.
La génesis de Portishead se remonta a la ciudad de Bristol, un terreno fértil para la experimentación musical en aquella época. La banda fue fundada por Geoff Barrow, un productor y multi-instrumentista, y Beth Gibbons, una cantante con una voz distintiva y melancólica. A ellos se unió Adrian Utley, un guitarrista y productor que aportó su vasta experiencia y conocimientos.
Geoff Barrow había trabajado previamente con Massive Attack, otro pilar del trip-hop. Fue durante estas colaboraciones donde comenzó a formar sus ideas para lo que se convertiría en Portishead. Beth Gibbons, por su parte, era una talentosa cantante en busca de una plataforma para su voz emotiva y cargada de sentimiento. La unión de ambos talentos fue instantánea y mágica.
En 1994, Portishead lanzó su álbum debut, Dummy, el cual no solo capturó la atención de los críticos, sino que también ganó el prestigioso Mercury Prize en 1995. Este álbum es una obra maestra del trip-hop, lleno de atmósferas oscuras y letras introspectivas. Canciones como "Sour Times," "Glory Box," y "Numb" se convirtieron en clásicos inmediatamente.
All Mine
Puede que todas las estrellas brillen con fuerza,
puede que todas las nubes sean blancas,
pero cuando sonríes,
oh, cómo es que me siento tan bien
que apenas puedo esperar
a abrazarte,
a estrecharte entre mis brazos,
nunca es suficiente,
entrégame tu corazón.
Todo mío,
has de ser.
Desde aquel cielo,
el séptimo,
el peligro inicia la pronunciada pendiente,
y unos recuerdos tan tristes,
oh, como esos cielos estrellados,
que caen repentinamente.
No cometas ningún error,
no podrás escapar,
encadenado y atado,
no existe ningún lugar para ocultarse de mí.
Todo mío,
has de ser.
Así que no opongas resistencia,
existiremos
hasta el día,
hasta el día en que yo muera.
Todo mío,
has de ser.
En esta cautivadora y emotiva canción de Portishead, se despliega una profunda exploración de los sentimientos de posesión y deseo. La melodía envolvente y la cadencia seductora nos transportan a un lugar donde las estrellas brillan con intensidad y las nubes son blancas, pero es la sonrisa de una persona amada lo que realmente ilumina nuestra existencia.... Significado de la letra